domingo, 8 de mayo de 2011

La felicidad desaparece y nuestro mundo se vuelve gris…


Lo sé, soy estúpida... He de reconocerlo.
Sabía que llegaría el día en el que tendría que decir "adiós" a mis peques. De hecho han estado conmigo una semana más de lo acordado, pero no he podido evitar soltar unas lagrimas, que todavía brotan de mis ojos, al verlos metidos en una caja transportadora, mirándome como preguntándome ¿A dónde vamos?

Se que en el campo tendrán más libertad que estando aquí, tendrán una habitación para ellos solos, con su caja, su mantita toda una huerta que recorrer y hambre tampoco van a pasar, porque mi abuelo va todos los días. Pero también es cierto que se enfrentarán a más peligros y yo no voy a poder ir a verlos hasta dentro de un mes o así...
Quizás hasta se olviden de mi, de la que ha sido su mamá durante 15 días. Y me entran más ganas de llorar al pensar que mañana me levantaré, no les podré dar los buenos días, ni jugar con ellos, ni ellos jugar con mi pelo, ni trepar por mi pierna.... :'(
En fin, voy a intentar distraerme ¿cómo? Estudiando, si seguro que así se me pasa la tarde volada ~
Mil besos


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